Si es que no puede ser, que me pongo a hacer una receta porque me encanta y es que no puedo hacerla al pie de la letra, tengo que darle un toque personal y además procurar que sea muy fácil de preparar. Pero bueno, que hablo de la salsa agridulce, un clásico de la gastronomía china que me gusta muchísimo y que hacía tiempo tenía ganas de preparar en versión fácil.
El caso es que he pretendido que se pareciera lo mas posible a la salsa china original, a la que también añaden especias, pero utilizando ingredientes de los que habitualmente tenemos en la cocina. Por eso, en lugar de vinagre de arroz lo he utilizado de vino y en lugar de prepararla con tomate y apio le he puesto salsa de tomate.
De lo que no he prescindido es de las especias, porque el jengibre y el clavo le dan un toque muy especial, picante y chispeante, un sabor fuerte e intenso que particularmente me encanta. Por supuesto que a la hora de añadir las especias lo vamos a hacer al gusto, por lo que podemos decidir si la queremos mas o menso intensa.















