Gelatina de coco y naranja sin azúcar

domingo, agosto 21, 2016


Gelatina de coco y naranja sin azúcar

Seguro que a todos nos gustan los postres fáciles y ricos, incluso a las personas que por motivos de salud no pueden tomar azúcar. Por eso hemos preparado esta rica gelatina de coco y naranja sin azúcar añadido, muy sencilla y que tampoco lleva lactosa, un postre apto para personas con intolerancia a la leche. 

Es también un postre con un sabor muy suave a coco, delicado, con el rico toque de la naranja de la que vamos a utilizar la ralladura. Por otro lado, empleamos clara de huevo para darle volumen pero sin añadir muchas calorías para que no nos pese y que sea ideal para los días que nos apetece terminar la comida de forma fresca y ligera

Mermelada de tomate

martes, agosto 16, 2016



Sin duda que es una mermelada muy curiosa, la de tomate, e igualmente deliciosa. Y es que sorprende lo rica que está una mermelada de tomate. Curiosamente el tomate es una fruta, aunque al no servirla en el postre históricamente se ha considerado una hortaliza y se suele consumir mucho en ensaladas. También se suele hacer mucho en salsa de tomate, salada, para acompañar muchas comidas pero os puedo asegurar que la mermelada de tomate es deliciosa, que está riquísima y que cuesta no comerla a cucharadas. 

Lenguado en salsa con gambones

sábado, agosto 13, 2016


Lenguado en salsa con gambones

El lenguado es un pescado muy rico, con una textura suave y delicada al que podemos quitar fácilmente la mayoría de las espinas pequeñas ya que se encuentran en los lados. Es muy fácil de preparar de muchas maneras, desde hacerlo a la plancha hasta preparar un lenguado en salsa con gambones como hemos hecho hay muchas formas de cocinarlo. Pero este plato no es complicado, tiene una preparación muy fácil y rápida siendo un plato muy rico de los que apetece acompañar con pan para rebañar la salsa. 

Galletas de maicena

domingo, agosto 07, 2016


Galletas de maicena

Me encantan las galletas blanditas, me viene de niña de cuando mi abuela guardaba una caja que a mí me parecía enorme de galletas maría en la despensa de su casa y, una vez abierta con el paso de los días iban tomando una textura blandita, ligeramente húmeda, muy alejada de la textura crujiente de las galletas recién abierta la caja. 

Y no es fácil encontrar ese tipo de galletas, ni tampoco me parece lo mismo cuando ahora dejo los paquetes al aire intentando que adquieran un sabor difícil de conseguir, porque ya no llevan aparejada la emoción de abrir la puerta de la oscura despensa mientras buscas el interruptor de la luz, pensando que habrá cuando por fin se ilumine. 

Por eso deseaba tanto hacer unas galletas como estas, ligeramente crujientes por fuera, pero solo lo justo, blanditas por dentro y con esa textura que se deshace en la boca mientras el delicioso sabor y el aroma de la vainilla inundan tus sentidos. Y es que estas galletas de maicena son tan fáciles de hacer y se preparan en tan poco tiempo que seguro las harás mas de una vez.