El día 9 de octubre es el día de Sant Dionís, patrón de los enamorados valencianos. Y existe la tradición de que los hombres regalen a sus parejas, también a la madre, un pañuelo en el que van envueltos dulces de mazapán con formas y colores de frutas y hortalizas, típicas de la huerta de Valencia. Es un día muy bonito en el que se celebra dulcemente el amor y también es tradición que las mujeres conserven los pañuelos que les van regalando año tras año como una prueba de amor.
Aunque las frutitas se suelen comprar también se pueden hacer en casa, se ahorra bastante dinero y es muy entretenido, aunque también nos gusta mucho que nos los regalen. Una opción sería que fueran ellos los que las preparasen, de esa manera sería un regalo que, pienso yo, tendría aún mas valor porque estaría hecho con sus manos y todo su cariño.



